La historia trata de un hombre solitario al que le gusta pasear por su jardín por las noches. Una noche tropieza con un extraño montículo de tierra, sin entender de dónde ha salido. A partir de ese momento, empiezan a aparecer más y más bultos, similares a tumbas. Finalmente comprende que cada montículo corresponde a un amigo perdido: una manera de recordarlos habitando su jardín.
